La organización de servicios: factor primordial en la evolución de los trastornos mentales

Dr. Emilio Rojo Rodes et al. · Psiquiatría · 01/02/17
Introducción
Objetivos

El estudio y la práctica de la medicina han estado orientadas principalmente al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades. De hecho, la sociedad occidental mantiene y reclama grandes recursos para sostener un sistema sanitario que responda a la enfermedad, destinando menos recursos a mantener la salud o prevenir su aparición.

En el campo de la psiquiatría la situación aún es más compleja dado que la estructuración de su conocimiento es pobre e incoherente, por lo tanto, sometida a diferentes interpretaciones, lecturas y estigmas, lo que ha conllevado, por ejemplo, desterrar la palabra "enfermedad mental" y cambiarla por la más indefinida "trastorno mental". Realmente ninguna de las grandes entidades psiquiátricas cumple los criterios de Hempel para otorgarle la categoría de esa entidad morbosa (enfermedad), dado que entre otras cosas se desconoce su etiología y su evolución es poco predecible, tal como demuestra la poca fiabilidad en este campo de los GRD (grupos relacionados con el diagnóstico). 

Ante esto, la psiquiatría se ha dedicado principalmente a detectar, evaluar y tratar los síntomas que presenta el paciente, intentando disminuir su presencia o intensidad, obviando, minusvalorando o cediendo a otros aquellos aspectos de la vida de la persona que, aún siendo afectados por el trastorno, no parecían modificarse con las herramientas propias de la profesión. Sin embargo, delante de un paciente que accede a nuestra consulta y una vez evaluado, diagnosticado e iniciado el plan terapéutico, intentaremos aventurar un pronóstico. Indudablemente las acciones que llevemos a cabo y el pronóstico del paciente van a depender de diferentes factores y, principalmente, del paradigma que utilicemos: ¿tratamos únicamente síntomas o abordamos a una persona en su globalidad incluyendo todas sus funciones y roles? Según cuál sea nuestra respuesta y de los recursos que tengamos al alcance el resultado puede ser muy dispar: no es lo mismo tratar unos síntomas e informar del éxito del tratamiento ante la desaparición de la tristeza o las alucinaciones, que perseguir todas las dificultades del paciente para rehacer sus actividades como persona y su participación en la vida social como ciudadano.

Hoy en día nuestros pacientes reclaman ayuda no sólo para eliminar sus síntomas, sino para recuperarse al máximo en todas sus funciones y ese objetivo sólo puede ser alcanzado si se ha actuado de forma temprana, intensa y conjunta no sólo con el resto de servicios clínicos de nuestro entorno, sino con toda la sociedad, buscando la recuperación más que la mejora de síntomas. El mejor servicio a nuestro paciente precisa de un conocimiento amplio de cualquier herramienta útil para luchar en contra de los síntomas y secuelas que ha generado ese trastorno, lo que incluye la disponibilidad de los diferentes servicios, sus estructuras, procesos y resultados.

La atención a la salud mental ha sido creciente a lo largo de la historia, pero aún hoy es muy desigual, situación que es atribuida a las diferencias presupuestarias y de desarrollo económico, a la diferente prioridad de las políticas o a la evolución histórica del sistema de cada país, pero también es culpable la pobre estructuración del conocimiento psiquiátrico y el desconocimiento etiopatogénico, lo que hace que existan múltiples visiones y formas de entender y atender los mismos trastornos, por diferentes tipos de profesionales que siguen teorías y modos terapéuticos distintos, mientras las definiciones y límites entre normalidad y trastorno son instrumentalizados con fines políticos o económicos con demasiada asiduidad.

En este curso se repasarán algunos conceptos importantes sobre el curso natural de la enfermedad y sus determinantes, la diferencia entre un sistema basado en la salud mental o en la respuesta sanitaria a la enfermedad mental, los componentes estructurales de un sistema de atención sanitario, los principales procesos que conlleva, algunos conceptos acerca de la estructuración y organización de servicios y los resultados que son de esperar para atender las necesidades de nuestros pacientes según el nivel de organización en que nos hallemos, aspecto clave para la evolución del nivel de salud mental de una población determinada.

El principal objetivo de este curso es que el alumno disponga de información sobre la gestión de servicios y su utilidad para afrontar la respuesta individual y colectiva frente a un trastorno mental.

Al finalizar el curso el alumno debe:

  • Conocer la importancia de los determinantes de la salud
  • Conocer las distintas fases de abordaje de los trastornos mentales
  • Conocer el nivel de estructuración del conocimiento psiquiátrico
  • Diferenciar entre trastornos, procesos y perfiles de necesidades
  • Conocer los diferentes componentes de un sistema de atención sanitario para los trastornos mentales.
  • Conocer las bases de la organización de servicios y la planificación de la atención en salud mental.
  • Poder ajustar el plan terapéutico al escenario que rodea el acto médico.

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— Dr. García Fernández   Cardiólogo especialista en imagen cardiaca