El Día Mundial del Riñón: una oportunidad de prevención en salud renal y vascular

18/05/2018

 

Desde el año 2006 la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN) y la Fundación de Federaciones Renales (NKF), vienen aconsejando a todas las Sociedades de Nefrología y a las  Asociaciones de Enfermos Renales, la celebración del “Día Mundial del Riñón” (DMR, World Kidney Day, WKD), con lemas diferenciados cada año, para dar mayor realce a las causas de Enfermedad Renal Crónica y concienciar a la población general, autoridades responsables de la salud  y también a los profesionales del manejo de una patología que puede afectar a cerca del 10 % de la población (1).

Desde ese momento, ha constituido el evento mundial más celebrado, referente a la Enfermedad Renal (ER), que tiene lugar el segundo jueves de cada mes de marzo.

El objetivo fundacional fundamental es el de llamar poderosamente la atención y advertir a la población general y a los responsables  gubernamentales de la Salud en particular, acerca de la importancia de los riesgos de la enfermedad renal y muy especialmente de la Enfermedad Renal Crónica.

 

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) en el mundo

Aproximadamente, alrededor de un 10 % de la población mundial padece algún grado o forma de enfermedad renal, por lo que hay que recorrer un largo camino para prevenir a la población  sobre los riesgos y peligros de dicha enfermedad. Las predicciones hablan de un incremento del 17% de esta enfermedad en los próximos años y es una de las preocupaciones importantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS, WHO) y de  las organizaciones de Salud Pública mundiales (2).

Tanto en países desarrollados como en países en vías de desarrollo existen comunidades  que, bien por razones étnicas, de estatus socio-económico o estilos de vida, son más proclives a padecer este tipo de enfermedades. De estos hechos se derivan implicaciones sanitarias graves, dados los elevados costes económicos y sociales del tratamiento sustitutivo renal (TSR) en las etapas avanzadas de la ERC.

En América y otros continentes, existen poblaciones aborígenes afroamericanas, asiáticas o australianas, entre otras, que padecen elevadas tasas de diabetes mellitus (DM) o de hipertensión arterial (HTA) que, como es bien sabido, pueden desarrollar complicaciones vasculares y renales que llevan a la ERC avanzada, con necesidad de TSR. En comparación con la poblaciones caucásicas, los pobladores afroamericanos padecen insuficiencia renal con mayor frecuencia o desarrollan HTA más precozmente con mayor probabilidad de complicaciones vasculares, – infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca, accidente cerebro-vascular, vasculopatía periférica-, y renales.

Además son numerosos los factores de riesgo  para desarrollar ERC en poblaciones vulnerables: problemas de higiene y falta de agua, problemas de deshidratación, de salubridad de las bebidas y los alimentos, barreras lingüísticas, bajo nivel educacional, problemas de desempleo, ausencia de adecuada cobertura de seguridad social y problemas específicos derivados de creencias o prácticas determinadas, entre otros.

¿Podrían la detección precoz y la prevención de la ER mejorar la salud cardiovascular y renal a largo plazo? Muy probablemente una estrategia central global podrá reducir el riesgo enorme de crecimiento de las enfermedades crónicas no comunicables (ECNC) y entre ellas, de las enfermedades renales.

 

La enfermedad cardiovascular (ECV) y el riñón

La ECV es la enfermedad crónica no comunicable más frecuente con mayor impacto sobre la mortalidad. Supone un 30% de la mortalidad mundial global y un 10 % de pérdidas de salud debida a  enfermedad a lo largo de la vida. Aunque han mejorado las tasas de mortalidad debidas a la ECV en  los países desarrollados, no ha sucedido lo mismo en países en vías de desarrollo o en comunidades socialmente desfavorecidas. Es bien conocido que la ERC  incrementa notablemente el riesgo de desarrollar eventos  CV, no sólo en presencia de DM o de HTA, sino en ERC de otro origen. Ello es especialmente relevante en presencia de albuminuria o proteinuria.

Aunque la mortalidad por ECV es 20 a 30 veces mayor en los pacientes con ERC avanzada que requiere TSR, desde hace tiempo sabemos que la pérdida de filtrado glomerular (FG) en menor cuantía sin llegar a la IR avanzada también es un factor de mortalidad, de episodios CV y de hospitalización. La mortalidad cardíaca se incrementa en un 46% en pacientes con FG entre 60 y 30 mL/min/1,73m2, – ERC estadio 3-, independientemente de los factores de riesgo tradicionales. El aumento del riesgo de episodios CV y de  mortalidad en personas con ERC y edad superior a 55 años es equivalente o incluso superior a  la de pacientes con DM  o infarto de miocardio previos. Tanto la población general como la población de alto riesgo muestran  incremento del riesgo CV cuando la ERC está presente (2).

 

Importancia de la proteinuria como factor de riesgo CV

La proteinuria es un marcador de enfermedad renal y no un factor de riesgo CV clásico. Pero algunos estudios recientes, como el estudio PREVEND (Prevention of Renal and Vascular End Stage Renal Disease) han mostrado una relación directa entre la albuminuria y la mortalidad CV en población general, incluso con niveles de albuminuria considerados “normales”. En dicho estudio, el riesgo de mortalidad se  incrementó seis veces cuando la excreción urinaria de albúmina superaba los 300 mg/día (3,4). Datos  del US National and Nutrition Examination Survey (NHANES) han mostrado que la albuminuria es un factor independiente de riesgo de mortalidad CV y de cualquier causa para cualquier nivel de FG (5,6). Resultados similares se han observado en pacientes con insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria o antecedente de infarto de miocardio. Igualmente se ha comprobado que el tiempo de aparición de un episodio CV se acelera en presencia de proteinuria a cualquier nivel de FG.

La presencia de ERC es asimismo, un factor que se asocia a otras múltiples complicaciones, tales como fenómenos hemorrágicos, nefropatía por contrates yodados, reestenosis arterial y  muerte.

La intensidad progresiva de la proteinuria es asimismo un factor independiente de mortalidad CV confirmado en algunos meta-análisis de estudios en población general y en pacientes mayores de 65 años (2).

 

No permitas que tus riñones dañen a tu corazón

El llamado síndrome cardiorrenal (SCR) es un trastorno del corazón o de los riñones en el que una disfunción aguda o crónica de uno de esos órganos repercute también de forma aguda o crónica sobre el otro órgano, es decir, es una relación en las dos direcciones. Por ejemplo, cuando un paciente cardiópata presenta una insuficiencia cardíaca, esa situación puede dañar el funcionamiento renal. Y viceversa, la anemia, la hipercolesterolemia o la hipertensión arterial que con  frecuencia padece el enfermo con insuficiencia renal, daña a su vez a su corazón. La hipertensión arterial no diagnosticada o conocida pero mal controlada, daña al corazón, – cardiopatía hipertensiva-, pero también al riñón, que puede ser causa o recibir la consecuencia de la hipertensión arterial. En el lema del año 2012,  se insistía en  la diabetes mellitus como  la causa más frecuente  de Enfermedad Renal Crónica. La diabetes puede dañar al corazón y  a las arterias. Así pues ahí tenemos otra importante conexión entre el corazón y los riñones.

 

El tratamiento de la ERC puede reducir el riesgo CV

Las estrategias diseñadas para reducir la proteinuria y retrasar la progresión del daño renal reducen el riesgo CV. La introducción de los inhibidores del Sistema Renina-Angiotensina-Aldosterona, – SRAA-, y de otros fármacos con efecto antiproteinúrico y/o antihipertensivo, mejora la proteinuria y puede frenar la progresión del daño vascular y renal. Dichas estrategias pueden ser efectivas si se introducen precozmente para frenar la progresión en la historia natural del daño vascular  y renal.

Algunos biomarcadores actualmente disponibles para detectar este daño, -como la proteinuria y la estimación del FG mediante fórmulas basadas en la creatinina plasmática-, aunque imperfectos, no son excesivamente costosos y pueden aplicarse a la clínica habitual, con lo que   ayudan  a implementar programas de detección precoz de la ECV y la ERC y  así poder prevenir y tratar mejor los factores de riesgo tradicionales con medidas cardio y nefroprotectoras.

Por ello la celebración del DMR aporta oportunidades para reforzar el mensaje de que la enfermedad renal, tan frecuente en la población general, y más aún en la población con DM y/o HTA concomitantes, puede ser prevenible y tratable.

Cada año, desde 2006, se lanza un lema diferente sobre los diversos factores de riesgo CV y renales. En la tabla 1 mostramos los mensajes específicos anuales.

 

TABLA 1. Lema anual del Día Mundial del Riñón desde su inicio
AñoLema en españolLema en inglés
2006¿Están bien tus riñones?Are your kidneys ok?
2007La Enfermedad Renal Crónica es frecuente, pe

ligrosa y tratable

Chronic Kidney Disease

is common, harmful and trea

table

2008“Divertidos riñones”Your amazing kidneys
2009Proteja sus riñones: mantenga controlada

su Presión Arterial.

Protect your kidneys: keep

your pressure down

2010Proteja sus riñones: controle la diabetesProtect your kidneys: control

diabetes

2011Proteja sus riñones: salve a su corazónProtect your kidneys: save

your heart

2012Donación: riñones para dar vidaDonate: Kidneys for live
2013Riñones para la vida: parar el daño renal agudoKidneys for live: stop

kidney attack

2014Enfermedad Renal Crónica y EnvejecimientoChronic Kidney Disease and

Aging

2015Salud renal para todosKidney health for all
2016Enfermedad renal en la Infancia: Actuar precoz

mente para prevenirla

Kidney Disease & Children.

Act early to prevent it

2017Mueve tus riñonesMove your kidneys
2018Mujer y salud renalWomen and kidney disease

 

Día Mundial del Riñón 2018: la enfermedad renal en las mujeres

El mensaje principal de este año ha ido dirigido a prevenir la ER en la mujer. La ERC afecta a mujeres de todo el mundo. Alrededor de  195 millones padecen ERC. Es la octava causa que origina 600.000 muertes cada año. Según algunos estudios, es más probable que la ERC se desarrolle más en mujeres, con una prevalencia promedio en ellas del 14 %, mientras que se estima en el 12% en los hombres. Sin embargo, el número de  mujeres en diálisis es menor que el número de hombres. Al menos tres razones principales son reconocidas hasta ahora:

  • La progresión de la ERC es más lenta en las mujeres que en los hombres.
  • Las barreras psico-socioeconómicas como una menor consciencia de la enfermedad llevan a un inicio tardío o no inicio de diálisis en las mujeres.
  • El acceso desigual a la atención es un problema en países que no tienen cobertura médica universal.

El trasplante renal también se practica de forma desigual, principalmente debido a aspectos sociales, culturales y psicológicos. Incluso en algunos países que proporcionan trasplante de riñón y tratamiento equitativo para hombres y mujeres, las mujeres tienden más a ser donantes renales que los hombres y es menos probable que los reciban. De hecho, existe una clara necesidad de abordar las cuestiones de acceso equitativo a la atención de la salud para las mujeres donde actualmente no existe, y aumentar la sensibilización y la educación para facilitar el acceso de las mujeres al tratamiento y mejores resultados de salud.

Algunas enfermedades renales son más comunes en mujeres. Las enfermedades que  se descubren en el contexto del embarazo son un buen ejemplo. En esta ocasión, el Día Mundial del Riñón y el Día Internacional de la Mujer 2018 se conmemoran el mismo día, ofreciéndonos la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de la salud de las mujeres y específicamente su salud renal. En su 13º aniversario, el DMR promueve el acceso asequible y equitativo a la educación sanitaria, la atención en salud y la prevención de las enfermedades renales para todas las mujeres y niñas del mundo. Ha sido una lástima que la huelga general en España convocada en el mismo día y que insistía en la igualdad de sexos haya “eclipsado” en los medios de comunicación el mensaje de la celebración del DMR 2018.

 

Resumen y conclusión

La ERC afecta aproximadamente a un 10%  de la población, pero en sus estadios más avanzados, que requieren aplicar Tratamiento Sustitutivo Renal, suponen un ingente consumo de recursos, desproporcionado a su incidencia global, con respecto a otras patologías más prevalentes.

La detección de la ER y la implementación de programas dirigidos a aplicar estrategias de  detección precoz mejorarán no sólo la incidencia de ERC sino también factores de riesgo CV y enfermedades que causan ERC, como la DM o la HTA.

La celebración anual del DMR es una oportunidad para recordar a la población y a las autoridades sanitarias que la mejor estrategia coste-efectiva en la aplicación de programas de Salud Pública es una adecuada prevención, en este caso de las enfermedades renales (7).

 

Referencias

  1. Editorial: World Kidney Day: an idea whose time has come. Kidney Int 2006; 69:781-782.
  2. Couser WG and Riella MC: World Kidney Day 2011: protect your kidneys, save your heart. Kidney Int 2011; 79 (5):483-485.
  3. Özyilmaz A, de Jong PE, Bakker SJL, Visser ST, Thio C, Gansevoort RT; PREVEND  Study  Screening for elevated albuminuria and subsequently hypertension identifies subjects in which treatment may be warranted to prevent renal function decline. Nephrol Dial Transplant. 2017 Apr 1;32(suppl_2):ii200-ii208. doi: 10.1093/ndt/gfw414
  4. Smink PA1,Lambers Heerspink HJ, Gansevoort RT, de Jong PE, Hillege HL, Bakker SJ, de Zeeuw D. Albuminuria, estimated GFR, traditional risk factors, and incident cardiovascular disease: the PREVEND (Prevention of Renal and Vascular Endstage Disease) study. Am J Kidney Dis. 2012 Nov;60(5):804-11. doi: 10.1053/j.ajkd.2012.06.017. Epub 2012 Jul 25.
  5. Garg AX1,Kiberd BA, Clark WF, Haynes RB, Clase CM. Albuminuria and renal insufficiency prevalence guides population screening: results from the NHANES  Kidney Int. 2002 Jun;61(6):2165-75.
  6. Astor BC1,Hallan SI, Miller ER 3rd, Yeung E, Coresh J. Glomerular filtration rate, albuminuria, and risk of cardiovascular and all-cause mortality in the US population. Am J Epidemiol. 2008 May 15;167(10):1226-34. doi: 10.1093/aje/kwn033. Epub 2008 Apr 2.
  7. http://worldkidneyday (última consulta 17 abril 2018).