La combinación fibrilación auricular y cardiopatía isquémica no sólo es una situación frecuente en la práctica clínica sino que conlleva gran complejidad en el manejo antitrombótico de los pacientes y asocia una mayor mortalidad que ambas enfermedades separadas. Aproximadamente un 6-8% de los pacientes a los que se realiza intervencionismo percutáneo tienen indicación de anticoagulación oral a largo plazo por diversos motivos.

No existen muchos datos de ensayos clínicos analizando este punto, pero sí contamos con documentos de consenso que tratan de facilitar la labor del clínico con este tipo de pacientes, que precisan anticoagulación y además tratamiento antiplaquetario.

En el presente curso haremos un repaso de las recomendaciones europeas más recientes, focalizándonos en aquellos que necesitarán anticoagulantes por fibrilación auricular.

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