La gammagrafía de perfusión miocárdica (GPM) con estrés representa un porcentaje importante de la actividad de muchos Servicios de Medicina Nuclear, tanto para el diagnóstico de cardiopatía isquémica como para su valoración pronóstica. La tomografía por emisión de positrones (PET) de perfusión miocárdica también es ampliamente utilizada en los países y centros con disponibilidad de tomógrafos PET.

Los test de provocación de isquemia son variados y la elección de uno u otro depende en gran medida de la disponibilidad de recursos materiales (incluyendo espacios adecuados) y humanos de cada centro y de la estructura organizativa de los servicios de Medicina Nuclear y Cardiología.

Es importante elegir la técnica de estrés que proporcione el mejor compromiso en cuanto a la seguridad clínica y la comodidad del paciente, la calidad de la imagen gammagráfica y la autonomía de la Medicina Nuclear en la programación de los estudios.

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