La ecografía se ha convertido en la actualidad en la herramienta diagnóstica básica del ginecólogo, en todas y cada una de las subespecialidades que abarca. En el campo de la medicina reproductiva ha desplazado en muchos casos a otras pruebas más complejas o invasivas, como la laparoscopia diagnóstica, entre otras.

Hoy en día, debido tanto a la mejora técnica en los equipos de ultrasonido como a la mejor formación de los médicos que se incorporan a la especialidad, la ecografía es la base para el diagnóstico de la pareja estéril, así como para la planificación del tratamiento y seguimiento del mismo. Un diagnóstico ecográfico certero ayuda por tanto a enfocar adecuadamente el tratamiento, a realizar un adecuado seguimiento de los tratamientos farmacológicos de inducción folicular, a realizar el proceso de captación folicular en las técnicas de fecundación in vitro de forma más adecuada y segura y, finalmente, a facilitar el proceso de transferencia embrionaria, aumentando las tasas de gestación.

De igual modo, la ecografía nos permite diagnosticar de forma precoz las complicaciones asociadas a estas técnicas, tales como la torsión ovárica o la gestación extrauterina, entre otras. Por ello es importante conseguir una formación ecográfica adecuada del médico que se dedica a medicina de la reproducción y que no es especialista en ecografía, de modo que sea capaz de aplicarla con éxito en su práctica diaria.

De igual modo, debe desarrollarse un tipo de ecografía más especializada, que incorpore la tridimensión y otras herramientas más sofisticadas, como el Power Doppler de alta definición, y que permitan enfocar adecuadamente los casos más complejos tanto desde el punto de vista del diagnóstico así como desde el de la investigación, identificando por ejemplo nuevos marcadores de implantación. En el apartado del diagnóstico situaríamos aquellos diagnósticos sutiles pero cada vez más frecuentes y con impacto reproductivo tales como la adenomiosis, mientras que en el apartado de la investigación podríamos citar el estudio de la dinámica uterina y la zona de transición endometrio-miometrio o junction zone. Están en marcha ensayos clínicos basados en tratamientos farmacológicos que buscan reducir la frecuencia y/o intensidad de la dinámica uterina y mejorar así las tasas de implantación. Todo ello se ha podido realizar gracias a la contribución de la ecografía.

El presente curso tiene por tanto un doble objetivo, y es el de ofrecer al alumno la posibilidad de manejar la ecografía aplicada a la medicina de la reproducción tanto en su aplicación básica diaria en consulta como en sus aplicaciones más sofisticadas y complejas.

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