La incidencia de los EAL se estima entre 0.05 y 6 casos por cada 1000 recién nacidos vivos. Esta gran variabilidad refleja la dificultad que conlleva su cálculo, dado que la definición de EAL es subjetiva, no todos los EAL demandan asistencia sanitaria y los que la demandan suelen diversificarse en otros diagnósticos. Según algunos autores, suponen un 0.6-0.8% de las visitas en los Servicios de Urgencias (SU) de los lactantes de edad inferior al año de vida.

En la actualidad no existen documentos de consenso universalmente aceptados para el manejo de los lactantes que han sufrido un EAL. Como consecuencia, existe una gran variabilidad en su abordaje por parte de los diferentes profesionales, tanto en las pruebas indicadas como en la duración de su ingreso, lo que conlleva un uso dispar de los recursos.

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