Las demencias en general, y en particular las más prevalentes, la enfermedad de Alzheimer y las demencias vasculares, la demencia por cuerpos de Lewy y las demencias frontotemporales, suponen actualmente uno de los más graves problemas a que se enfrenta la clínica médica y la investigación, por su frecuencia creciente en vista del progresivo envejecimiento de la población; por el malestar y discapacidad que generan al individuo; y por la carga que suponen para la familia y para la sociedad en general.

En su concepción actual, el núcleo clínico de las demencias es el deterioro cognitivo y consiguiente discapacidad, y se denominan ahora “trastornos neurocognitivos mayores” en la influyente clasificación psiquiátrica americana DSM-5; sin embargo, los síntomas psicopatológicos acompañantes, tanto “positivos” (ideas delirantes, alucinaciones, falsas identificaciones delirantes, agitación psicomotriz, etc.) como “negativos” (apatía, empobrecimiento de la respuesta emocional, aislamiento social, etc.) suponen a menudo un problema de máxima relevancia clínica y pueden ser el principal motivo de malestar para los cuidadores y el que determina la temprana institucionalización de los pacientes.

Se trata de enfermedades del sistema nervioso central y competen a distintas especialidades médicas. Pero la puerta de entrada al sistema sanitario es el médico de familia, quien además será fundamental en el seguimiento de los pacientes; por ello, este médico necesita unos conocimientos generales y unos conocimientos prácticos de actuación en cada fase de la enfermedad. Este curso se centra en la detección precoz y el proceso diagnóstico inicial, tanto de la enfermedad de Alzheimer cómo del resto de demencias.

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