Las Infecciones Urinarias (o infecciones del tracto urinario inferior, ITU) constituyen la infección aguda más frecuente en la mujer, resultando en ellas hasta 50 veces más frecuentes que en el varón. Las estadísticas españolas indican que un 37% de las mujeres sufre al menos un episodio de cistitis a lo largo de su vida. De ellas, un 20% vuelve a contraer infección en los dos meses siguientes por curación incompleta de la misma (recidiva), sufriendo al menos un 12% de las españolas de cistitis recurrentes (sumando reinfecciones y recidivas).

La mujer postmenopáusica presenta, además, una mayor incidencia de dichas infecciones, alcanzando casi el 19% de incidencia de las mismas. De esta manera, las ITU de repetición (IURs) se engloban dentro del denominado Síndrome Genitourinario de la Menopausia (SGM), que es el término actualmente empleado para referirse a los cambios anatómicos, citológicos, bacteriológicos y fisiológicos que ocurren a nivel vulvovaginal y uretrovesical desde la perimenopausia en adelante, de una manera gradual.

La elevada incidencia de IURs en el climaterio obedece fundamentalmente a tres factores: la incontinencia urinaria, la existencia de prolapsos vesicales y los bajos niveles estrogénicos/alteraciones de la microbiota. Es especialmente relevante este último aspecto dado que el descenso estrogénico altera el trofismo de uretra y trígono, pero además provocan un descenso en la microbiota vaginal que protege esta zona: los lactobacillus. De este modo, la estrogenoterapia local y/o el empleo de probióticos constituyen dos alternativas de tratamiento muy sólidas, especialmente en la prevención de estos cuadros.

El buen conocimiento de la fisiopatología de las ITU en el climaterio, así como de las opciones terapéuticas de las que disponemos, es esencial en aras de realizar un correcto diagnóstico y tratamiento de una infección tan relevante por su frecuencia y el deterioro de la calidad de vida que ocasiona.

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