Introducción

A pesar de que la mortalidad de la cardiopatía isquémica aguda ha disminuido en las últimas décadas en los países desarrollados, su cronificación, sus números globales y el envejecimiento progresivo de la pirámide poblacional explica que la enfermedad cardiovascular sea una de las que más morbimortalidad genera en nuestro medio.

Se estima que puede ser directamente responsable de unos cuatro millones de decesos anuales en Europa, la mayor parte por enfermedad coronaria (aprox. El 47% de todas las muertes en Europa). En los países no occidentales, el impacto es también cada vez mayor.

Por tanto, considerando su frecuencia y su importancia, merece la pena tener bien implementadas redes de atención al infarto y desde luego, bien estructurados los mecanismos de actuación ante el mismo.

 
Dr. Núñez GilVer perfil
 

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