Introducción

El diagnóstico actual de infarto cerebral agudo se basa en la realización de técnicas simples y avanzadas de Tomografía Computarizada (TC) y de Resonancia magnética (RM). Con ambas técnicas radiológicas es posible conseguir cinco objetivos:

  • Demostrar la presencia de un infarto agudo.
  • Determinar la existencia de una área de penumbra o tejido en riesgo de evolucionar a infarto.
  • Demostrar la localización concreta de la estenosis vascular.
  • Descartar la existencia de hemorragia.
  • Confirmar que no existe un infarto subagudo como causa de cuadro clínico.

El tratamiento trombolítico en pacientes de más de 4.5 horas se basa en la demostración de una diana terapéutica.

 
Dr. Pedraza GutiérrezVer perfil
 

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